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sexta-feira, 26 de junho de 2026

China zera tarifas para produtos de países africanos - já vemos as diferenças


A China anunciou em 28 de abril que vai abolir  as tarifas de importação para produtos de 53 países africanos. Na prática, isto significa abrir as portas do maior mercado de consumo do planeta a quase todo o continente africano. Não estamos a falar de ajuda humanitária nem de discurso diplomático. Estamos a falar de comércio, investimento e influência.

A medida, que entrou em vigor a 1 de maio, abrange praticamente todo o continente, excluindo apenas o Essuatíni devido às suas relações com Taiwan.

O mais impressionante é que esta decisão não surgiu por acaso. Nos últimos anos, Xi Jinping transformou a África numa das prioridades estratégicas de Pequim. Empresas chinesas construíram estradas, linhas ferroviárias, pontes, centrais elétricas e portos. Hoje em dia, a China já possui o controlo ou participação em cerca de um terço da infraestrutura portuária africana. Agora, além de investir, Pequim está a facilitar a entrada dos produtos africanos no mercado chinês.

Por trás desta decisão existe uma disputa muito maior. Enquanto várias potências ocidentais reduziram a sua presença económica em diversas regiões africanas, a China fez o oposto. Investiu, financiou projetos e ampliou o comércio. O resultado é que muitos governos africanos passaram a encarar Pequim como um parceiro estratégico para o desenvolvimento a longo prazo.

O que Xi Jinping está a construir em África vai muito além de acordos comerciais. É uma rede de influência económica que pode redefinir o equilíbrio de poder nas próximas décadas. E enquanto muitos ainda observam apenas as guerras e crises do momento, a China continua a avançar silenciosamente onde o futuro está a ser construído. É exatamente por isso que a África se tornou uma das peças mais importantes do tabuleiro geopolítico mundial.

Impactos Económicos na Agricultura e Mineração
  1. Agricultura (O maior beneficiado imediato): a remoção de tarifas aumentou de imediato a competitividade de preço dos produtos africanos face a concorrentes da América Latina ou da Ásia (que enfrentam taxas de 20% a 25%). O benefício foca-se na redução de custos logísticos e aduaneiros. Isso estimula o investimento chinês em infraestruturas locais, como cadeias de frio e processamento, elevando os rendimentos rurais. [1, 2, 3]
  2. Mineração (Consolidação do fornecimento): minerais estratégicos para a transição energética (como o cobre, cobalto, lítio e grafite) ganharam maior fluidez. A isenção de tarifas incentiva as empresas mineiras em África a avançar da extração de minério bruto para o processamento local profundo, agregando valor antes da exportação. [1, 2]
O Contraste com as Potências Ocidentais
  1. Unilateralidade sem contrapartidas: a política da China é não-recíproca. Os produtos africanos entram na China sem taxas, mas os países africanos não são obrigados a reduzir as suas tarifas sobre os produtos chineses. [1, 2]
  2. Diferença face aos EUA: contrasta diretamente com programas americanos como o AGOA (African Growth and Opportunity Act), que exige contrapartidas políticas, de direitos humanos e de abertura de mercado. Adicionalmente, Washington aplicou recentemente tarifas pesadas a várias nações africanas. [1]
  3. Diferença face à União Europeia: os acordos da UE (EPAs) exigem frequentemente uma abertura recíproca dos mercados africanos a longo prazo, o que gera receios de desindustrialização local na África. A China posiciona-se assim como o "parceiro mais amigável". [1]

Produtos Africanos com Maior Potencial de Exportação
Abaixo encontram-se os produtos que registam maior crescimento e procura no mercado chinês: [1, 2, 3]


Categoria [1, 2, 3, 4, 5, 6]Produtos de DestaquePaíses Líderes Beneficiados
Frutas e AgroMaçãs, Abacates, CitrinosÁfrica do Sul, Quénia, Egito
CommoditiesCafé, Cacau, Sésamo, Castanha de CajuEtiópia, Costa do Marfim, Tanzânia
Minerais CríticosCobalto, Cobre, Grafite, LítioRDC, Zâmbia, Tanzânia
Bens ProcessadosÓleo de abacate, Couros, Alimentos processadosQuénia, Nigéria, Marrocos

Apesar do otimismo, analistas alertam que as tarifas eram apenas uma das barreiras. Para mitigar o enorme défice comercial com a China, África precisa de superar barreiras não-tarifárias (como exigências fitossanitárias) e melhorar as suas infraestruturas de transporte. A facilidade de comércio impulsionou também o uso do Yuan (RMB) em detrimento do dólar nas transações bilaterais. [1, 3, 4]

quarta-feira, 6 de novembro de 2019

Así es la mina de cobre de una oscura empresa que acabará con decenas de elefantes e hipopótamos

Fonte: aqui

Un controvertido proyecto minero puede acabar con un pedazo de paraíso africano. Tras una batalla legal de más de cinco años, el Tribunal Superior de Lusaka, capital de Zambia, ha dado luz verde a la ejecución de una mina de cobre a cielo abierto en el Parque Nacional del Bajo Zambeze, una paraje natural insólito que, además de ser el hogar de hipopótamos y manadas de elefantes, es el sustento de comunidades locales que viven del turismo. Un fallo judicial que rechazan tajantemente desde la organización conservacionista WWF.

El Parque Nacional del Bajo Zambeze, localizado enfrente del Parque Nacional Mana Pools de Zimbabue, declarado Patrimonio de la Humanidad por Unesco, es una de las zonas de conservación más vírgenes de África. Ahora, tras el fallo, las sabanas por las campan leones, leopardos y antílopes están en peligro. "La concesión de esta licencia minera en un parque nacional ecológicamente sensible como el Bajo Zambeze puede establecer un precedente peligroso para inversiones a gran escala en áreas de alta biodiversidad del país", sentencia en un comunicado la organización ecologista. “Además de robar a las actuales y futuras generaciones de zambianos su patrimonio de recursos naturales”, añaden.

Este territorio fue nombrado Parque Nacional en 1983 para conservar la biodiversidad; proteger las cuencas de los ríos Rufunsa, Chakwenga y Chongwe; cuidar los ecosistemas como amortiguadores de los impactos del cambio climático; y para promover el avance del conocimiento científico, la educación pública y el desarrollo turístico. Objetivos que ahora pueden estar amenazados si se ejecuta la explotación minera.

Según esta ONG defensora del medio ambiente, está previsto que la mina abarque aproximadamente el 25% del parque, pero se estima que se perderá más del 50% del territorio, toda la parte norte. El plan minero también podría contaminar las aguas del río Zambeze y amenazar la pesca de subsistencia que proporciona seguridad alimentaria y proteica a 20.000 personas a lo largo de las orillas del río. Además de la pesca, las comunidades locales dependen de la agricultura, turismo y silvicultura, sectores que también podrían verse afectados significativamente por la mina.
Comunidades locales en peligro

Junto a las impresionantes cataratas Victoria, este Parque Nacional es uno de los mayores reclamos turísticos del país. Los establecimientos del parque y las áreas de interés circundantes emplean a más de 1.000 locales. "No hay duda de que la mina matará el turismo en la zona y significará el final de una microeconomía próspera que se ha construido a su alrededor, dejando a cientos de personas sin trabajo", sentencia la periodista y activista Sharon Gilbert-Rivett al diario local Daily Maverick

En 2014, el juez Mubanga Kondolo detuvo temporalmente el proyecto alegando que el daño medioambiental sería una cuestión de interés público que afectaría a todas las personas nacidas y no nacidas, según informa el medio Zambia Watchdog. Pero ahora, el Tribunal Superior ha eliminado la suspensión. La licencia de la mina está en manos de Mwembeshi Resources Ltd, pero aún no está claro dónde se encuentran sus propietarios, Grand Resources Ltd. Están registrados en Dubai, pero abundan las sospechas de que la propiedad es china, según explica Gilbert-Rivett.

Tras el fallo, la ONG local Conservation Lower Zambezi (CLZ) también expresó su preocupación por el potencial impacto medioambiental en esta "zona de importancia internacional para la conservación, que acoge a una de las poblaciones más importantes de elefantes africanos de la región, además de muchas otras especies". Junto a otros tres parques, el del Bajo Zambeze genera el 96% de los ingresos que el Departamento de Parques Nacionales y Vida Silvestre zambiano recauda para la gestión de la vida silvestre en el país, según CLZ.

Desde WWF explican a EL ESPAÑOL que el siguiente paso es recurrir la sentencia ante el Tribunal Superior, pero aseguran que, si es necesario, harán lo posible para que el asunto sea escuchado ante la Corte Suprema. También han pedido al Gobierno de Zambia que actúe de inmediato y que cancele la licencia.

Más de 12.000 personas han firmado una petición para detener la explotación minera. "El Bajo Zambeze es un ecosistema natural, un delicado equilibrio entre la vida silvestre y las plantas autóctonas. Bajo ninguna circunstancia se puede perturbar con actividades mineras, sin mencionar la devastación que los residuos tóxicos de tales actividades traerán al suelo y a los ríos", denuncian. 

Para más inri, el reciente fallo judicial choca de lleno con el objetivo 15 de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas que busca "proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de forma sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener e invertir la degradación de la tierra y detener la pérdida de biodiversidad".

quinta-feira, 23 de fevereiro de 2017

Allan Savory's Holistic Management Theory Falls Short on Science



Our March/April cover story generated a passionate debate among our readers. Click here to read their letters to the editor and join the conversation.

Click here to read Jason Mark's letter from the editor with his thoughts on Allan Savory.

Before he became known as an apostate ecologist, Allan Savory was a soldier. Born in Zimbabwe to a family of British colonials, he commanded an elite government unit during the country's long, brutal civil war. He and his squad—men handpicked and trained by him—spent much of the 1960s fighting communist guerrillas in the veld, the savannas and grasslands where antelopes, elephants, and lions roam. It was hard, isolating, dangerous work. And it prepared him for the decades he has spent battling environmental orthodoxy, first as a farmer and rancher in Africa and then as an agricultural consultant in the United States.

Savory's apostasy is based on a controversial idea: that we need more cows—not fewer—grazing on the world's grasslands, prairies, and deserts, the arid and semiarid two-thirds of Earth's land surface where soil is especially susceptible to drying out and eroding as the climate warms and droughts worsen. This ruinous process is known as desertification, and it is estimated to be degrading an area the size of Pennsylvania worldwide each year. It ends with soil that has turned to dust.

Stopping desertification is Savory's obsession. He watched it spread across southern Africa over the course of decades, spawning poverty and migration, which contributed to war. Savory's big claim is that the science about desertification is wrong, notably the idea that cattle grazing always contributes to degradation in what he calls "brittle" landscapes. After laboring for years in relative obscurity, Savory eventually built up a significant international following. Today, according to Savory, tens of thousands of farmers and ranchers across the globe, managing some 40 million acres of land, adhere to his philosophy.

Savory's ideas catapulted into the mainstream in 2013, after he stood on a stage at the TED conference in Long Beach, California, and offered his grand theory about livestock. Savory told the audience that cows offered "more hope than you can imagine." The 22-minute talk was titled, ambitiously, "How to Fight Desertification and Reverse Climate Change." The presentation garnered millions of views—3,746,905 as of this writing—and quickly became notorious among scientists who study the ecology of grazing.

Savory's theory goes like this: Cows that are managed in the right way can replicate the beneficial effect on soil of the native herds that once covered the planet's grasslands. Wild herds lived in fear of predators, and for protection they traveled in tight bunches, moving quickly. If we keep cattle moving across the landscape to mimic this behavior, and if we preserve the ancestral grazer-soil relationship—the animals churning the soil with their hooves, fertilizing it with dung and urine, stomping grass, creating mulch, stimulating plant growth—we can re-green the arid lands and, at the same time, encourage soil microbes that eat carbon dioxide.

Savory's vision, in part, follows some of the emerging science of what's called soil carbon sequestration. With more grass and better topsoils, we can use biological processes to capture and store the carbon that drives global climate change. The most commonly recommended strategies for what's called "carbon farming" are adopting no-till or low-till methods; boosting soil organic matter with additions of compost; and better managing crop rotation, especially through the use of cover crops. Savory puts a twist on the idea by adding livestock to the mix and recommending that ranchers increase the number of cattle per acre.

In his TED Talk, Savory claimed that by deploying his method of "holistic management and planned grazing" to "take back" just half of the planet's arid grasslands, humanity could accomplish a stunning feat: the reduction of atmospheric carbon to preindustrial levels. "There is only one option—I'll repeat to you, only one option—left to climatologists and scientists," he told the audience, "and that is to do the unthinkable, and to use livestock, bunched and moving, as a proxy for former herds and predators, and mimic nature. There is no other alternative left to mankind."

The presentation offered a remarkable win-win vision: more cattle, more hamburgers to feed a growing population, more profit for stock growers. In the process, the planet gets healthier land that acts as a sink to absorb carbon, and climate change comes to a halt.

The audience erupted with cheering and whistling, and when the noise subsided, TED host Chris Anderson took the stage and told Savory that it was "an astonishing talk." Twitter echoed with the good news. Michael Pollan tweeted, "Eat MORE meat?" Discover magazine said it was "one of the most thought-provoking" TED presentations of the year. Michael Shermer, the founding publisher of Skeptic magazine, pronounced it "moral progress in climate change."

After Savory's breakout performance, the attention and the accolades kept coming. In 2015, Savory was the central subject in an episode of the PBS documentary series A New Wild. The series' host—M. Sanjayan, a well-respected researcher who is a senior scientist at Conservation International—visited Savory's Zimbabwe ranch and came away impressed. "Allan's results are spectacular," Sanjayan told PBS viewers, and "could revolutionize the way in which we live on the plains." Sanjayan continued: "Cows or wildlife, it actually may not matter that much. The message is an extraordinarily powerful one, and it could be the best thing—the absolute best thing—that conservation has ever discovered."

When I met with Savory last fall at his home in Albuquerque, New Mexico—from where he oversees the Savory Institute, a worldwide nonprofit enterprise—he had the same militarily erect posture that I'd seen in the TED video. It was the bearing of a man much younger than 81. His eyes were gleaming, lively, and critical, but his voice was soft, his manner reassuring, and his face handsomely weathered. We sat in his den next to a fireplace ornamented with the artifacts of war: a shrine of bullets and bayonets, worn rucksacks, old rifles. He compared himself, by sly inference, to Galileo. "For years we believed in a flat world, and now we know we're in a round world," he told me. "Now we're in another big paradigm shift. From reductionist management of the land to holistic management. From a mechanistic view to a holistic view."

Two hours later, things were not as pleasant. I'd come prepared with literature critical of his ideas and had been citing it. He rolled his eyes in exasperation and shook his head. He turned to his wife, Jody Butterfield, who is also his frequent coauthor and who had walked in to say hello. "Well, this is taking so very much longer than expected, because Chris"—he shot me a mischievous grin—"is just totally steeped in the conventional crap about cows, and I've had to go over and over this with him." Butterfield smiled and accepted this statement by saying nothing.

The counterevidence I had been referencing says this: When there are too many cows in places with intermittent or little rain, where the vegetation is brittle and the soil fragile, the animals spell trouble. Overgrazing denudes the soil and produces erosion, which leads to a landscape where plants can't revive and grow. At least 8.4 billion acres on the planet are grazed, and 73 percent of that land is suffering from some form of land degradation, according to the International Journal of Biodiversity. The problem is perhaps worst across arid lands where plants evolved with almost no exposure to large grazers, such as in the mountainous west of the United States—where Savory happens to live.

Cattle grazing produced such a transformation in the environment of the American West that its introduction, in the late 19th century, has been compared to a geologic event. Cattle have been implicated in the eradication of native plants, the loss of biodiversity, the pollution of springs and streams, the erosion of stream banks, the exacerbation of floods that carry away soil, the deforestation of hardwoods, and, in the worst cases, a reduction of living soil to lifeless dust. Two centuries of grazing on the Colorado Plateau catalyzed the most severe vegetation changes in 5,400 years, one study concluded. "The impact of countless hooves and mouths over the years," wrote the late environmental historian Philip Fradkin, "has done more to alter the type of vegetation and land forms of the West than all the water projects, strip mines, power plants, freeways, and subdivision developments combined."

Savory agrees that grazing as historically practiced has been disastrous. But this is only because stock growers and herdsmen have been ignorant of holistic management. "It was reductionist grazing they practiced, nothing of the holistic," he told me.

domingo, 12 de dezembro de 2004

A Infância Ideal

Uma criança é um poema vivo. Como Herberto Helder disse sobre o poema, que ele «cresce na confusão da carne, sobe ainda sem palavras»,  «cresce tomando tudo em seu regaço». Por favor, que nenhum poder destrua a criança!!

Metade das Crianças do Mundo Vive na Pobreza
Por BÁRBARA WONG
Sexta-feira, 10 de Dezembro de 2004
 

Mais de metade das crianças do Mundo sofrem de privações, que as afastam da chamada "infância ideal", lamenta Kofi Anan, o secretário-geral das Nações Unidas. Diariamente, a Convenção sobre os Direitos da Criança, assinada por todos os países, é posta em causa e violada por muitos, indica "A Situação Mundial da Infância", o décimo relatório anual feito pela Unicef (o fundo das Nações Unidas para a Infância).

O estudo confirma que um em cada dois meninos vive em situação de pobreza, sem alimentação adequada, sem acesso à educação e a água potável - em suma, privado de viver a infância como a outra metade dos que moram, muitas vezes, na mesma rua.

A Unicef contabiliza que há cerca de 2,2 mil milhões de crianças, até aos 15 anos, no Mundo. Destas, 1,9 mil milhões vivem em países em desenvolvimento. Na pobreza subsistem mil milhões de crianças e adolescentes.

As várias metas que os estados-membros da Organização das Nações Unidas se propõem cumprir até 2015 e que têm implicações directas na vida dos mais pequenos - como é a erradicação da pobreza, o acesso à educação, a redução da mortalidade infantil, o combate ao HIV/Sida - podem não ser cumpridas, já que pouca coisa tem mudado, lamenta o estudo.

"Nenhum dos objectivos será atingido se a infância continuar sob o actual nível de ataque", avisa o relatório. Há cerca de 45 países que estão muito aquém de conseguir cumprir. O Iraque destaca-se pela negativa, com um retrocesso de sete por cento (ver infografia) devido à guerra.

"Demasiados governos tomam decisões informadas e deliberadas que, na prática, prejudicam a infância", reagiu a directora-executiva da Unicef, Carol Bellamy, durante a apresentação do estudo, ontem, em Londres.

180 milhões trabalham
A pobreza tem várias faces e não é exclusiva dos países em vias de desenvolvimento. Em onze dos 15 estados industrializados sobre os quais se dispõe de dados, a proporção de crianças que vivem em lares de rendimentos baixos aumentou na última década. No topo da tabela estão Finlândia, Noruega e Suécia, com taxas de pobreza infantil de perto de três por cento. Apenas na Noruega o número baixou. No fim da lista estão México e EUA, com valores superiores a 20 por cento. Contudo, os EUA fazem parte da lista de quatro países que conseguiram fazer cair ligeiramente esta taxa.

Portugal não está nesta tabela. Os números nacionais dizem que dois por cento da população global, entre 1992 e 2002, vivia com cerca de 75 cêntimos por dia.

A pobreza reduz a capacidade das famílias e das comunidades de se ocuparem das crianças, reflecte o estudo. Por isso, à escala mundial há 180 milhões de meninos que trabalham e nas piores condições; todos os anos, 1,2 milhões são vítimas de tráfico e dois milhões, na maioria raparigas, são explorados sexualmente para fins comerciais.

Embora não os desencadeiem, os meninos vêem-se envolvidos nos conflitos e são as suas maiores vítimas. Na década de 90, dos 3,6 milhões de mortos em conflito, perto de metade (45 por cento) foram crianças.

Estas são ainda sujeitas a violência sexual, traumas, fome e doença - cerca de 20 milhões foram obrigadas a deixar as suas casas para fugir a conflitos. A Unicef calcula que, no decurso de uma guerra de cinco anos, a taxa de mortalidade infantil aumente, em média, 13 por cento.

No que diz respeito ao HIV/Sida, a Unicef volta a alertar que o vírus é a primeira causa de morte de pessoas entre os 15 e os 49 anos. No ano passado, morreram 2,9 milhões de pessoas infectadas, das quais meio milhão era crianças com menos de 15 anos. Havia ainda 2,1 milhões de crianças que viviam com o HIV.

Além de estarem infectados, os mais pequenos ficam órfãos muito cedo - em dois anos (2001 e 2003), o número de meninos que perderam um ou ambos os progenitores aumentou de 11,5 para 15 milhões, dos quais perto de 80 por cento viviam na África Subsariana.

"A pobreza nega à criança a sua dignidade, ameaça a sua vida e limita o seu potencial", resume Kofi Anan. A Unicef conclui que cabe aos países adoptarem políticas assentes na protecção dos mais novos.

Infância ameaçada-Relatório da UNICEF