segunda-feira, 31 de agosto de 2020

Documentário UM OCEANO DE PLÁSTICO


O jornalista Craig Leeson associa-se à mergulhadora Tanya Streeter e a uma equipa internacional de cientistas e investigadores, com o objetivo de visitar vinte locais do planeta ao longo de quatro anos para explorar o estado extremamente frágil em que se encontram os nossos oceanos. Esta versão condensada do documentário original dá a conhecer, de forma impactante, a situação alarmante provocada pela imensa quantidade de lixo marinho, maioritariamente plástico, existente nos mares do planeta.

domingo, 30 de agosto de 2020

Bosques urbanos, imprescindibles contra el cambio climático

El Foro Económico Mundial (FEM) no deja de sorprendernos. En su informe sobre los riesgos globales para la economía mundial de este año subrayó que la economía no supone ningún riesgo para la economía. Los riesgos para la economía son fundamentalmente ambientales.

Muchos lo teníamos bastante claro desde hacía tiempo, pero quién mejor para hablar de riesgos para la economía que el mismísimo Foro de Davos. Nos deja también descolocados cuando pone sobre la mesa cuestiones que los activistas y los científicos del cambio global llevamos años señalando.

En un alarde de arqueología informativa, el FEM ha recuperado algunas ideas importantes para estos tiempos de emergencias diversas e interconectadas. Si este organismo les da cobertura, es posible que tengamos más oportunidades de que sean escuchadas. Su influencia sobre quienes toman decisiones políticas es incuestionable.

Los bosques urbanos de Miyawaki

Recientemente, el Foro ha publicado información sobre la idea de plantar pequeños bosques urbanos “para impulsar la diversidad y luchar contra el cambio climático”.

La propuesta no es en absoluto nueva. La idea de los bosques urbanos es lo que, de una manera no necesariamente tan explícita, se ha venido desarrollando en el seno del urbanismo contemporáneo. Es un eje central en el marco académico emergente del nuevo paisajismo.

Resulta especialmente llamativa la puesta en valor en esta campaña del bosque urbano por un investigador japonés y su redescubrimiento como si fuera un auténtico gurú espiritual y filosófico más allá de su contribución científico-técnica.

Akira Miyawaki, profesor emérito de la Universidad de Yokohama y director del Centro Japonés de Estudios Internacionales en Ecología, es un investigador de ecología de la vegetación. A lo largo de su dilatada carrera, Miyawaki ha indicado en numerosas ocasiones la necesidad de restaurar lo que él llamaba medioambiente vivo.

El investigador se refiere a restaurar basándose en la vegetación real y no perturbada, atendiendo a la dinámica natural y, especialmente, a lo que ocurre en los pequeños espacios no alterados mantenidos al lado de centros religiosos o con un sentido espiritual en su contexto japonés. En ellos encuentra los mejores referentes de lo que podría ser su entorno sin ser afectado por la acción trasformadora del ser humano.

Este elemento de espiritualidad y el peso que la cultura japonesa da al bosque, así como la enorme diversidad y calidad de los bosques mixtos naturales que todavía conservan, son factores que dotan de especial atractivo a la idea de Miyawaki.

Un concepto no tan nuevo

En realidad, lo que propone el científico es básicamente el concepto de vegetación natural potencial.

La idea, no exenta de dificultades y controversias conceptuales, está profundamente arraigada entre los gestores del medioambiente en urbanismo, conservación, ordenación del territorio y evaluación de impacto ambiental en buena parte del planeta.

El concepto, en realidad, es bastante simple: asume que la vegetación es el resultado de procesos deterministas que cambian su estructura y composición con el tiempo de una manera predecible. La vegetación se limita, según esta versión simplificada (aunque útil) de la realidad, a seguir el camino marcado por la sucesión.

En esta sucesión idealizada, unos grupos de especies con características funcionales muy diferentes van remplazando a otras hasta que se alcanza esa comunidad que denominaríamos natural potencial.

Si no hay perturbaciones, el sistema avanza hacia esa vegetación potencial, mientras que si hay perturbaciones antrópicas (tala o pastoreo) o naturales (avalanchas o fuegos naturales), vuelve a la casilla de salida.

La lista de excepciones y limitaciones a esta idea llenaría libros enteros, pero no cabe duda de que el concepto enraizó muy bien en muchos colectivos profesionales. Y según parece, también en los economistas del FEM.

Los ejemplos mediterráneos

En un trabajo pilotado por Luis Balaguer, un grupo de científicos de la restauración ecológica trabajamos sobre la identificación de referentes para la restauración ecológica y vimos las dificultades prácticas para utilizar este concepto de vegetación potencial.

Más allá de las evidencias acumuladas sobre la necesidad de restaurar en un marco mucho más complejo que el de la identificación de la vegetación potencial, resulta llamativa la ausencia de referencias y trabajos clave en este marco de la construcción de pequeños bosques urbanos.

En el contexto Mediterráneo, en 2007 indicábamos que es necesaria mucha más ecología y conocimiento científico para restaurar los maltratados ecosistemas (ver también la réplica de Méndez y colaboradores).

Es más, y en relación precisamente con esta idea redescubierta y atribuida al científico japonés, Rey Benayas y colaboradores proponían ya en 2008 la creación de pequeñas islas de bosque mediterráneo en áreas agrícolas extensivas. Se trata de una herramienta de manejo de la diversidad con efectos positivos en todo tipo de servicios ecosistémicos. Un camino para combinar en acciones de conservación, restauración y agricultura.

La idea subyacente en la campaña del Foro de Davos es potente y de agradecer. Lo que destaca especialmente es que el Foro nos ponga delante algo sencillo de implementar y que sitúa el bienestar de la gente que vive en grandes ciudades (la mayoría) como una prioridad ligada a la diversidad biológica sin necesidad de grandes inversiones y con soluciones basadas en la naturaleza.

Intentar reconstruir pequeñas islas forestales o hábitats naturales –no necesariamente arbóreos– en nuestro entorno urbano como fuente de diversidad es simple y nada novedoso, pero en el contexto de un paisajismo trasformador, es muy revolucionario. Imprescindible en realidad.

Representación de la Gran Muralla Verde. Great Green Wall

La Gran Muralla Verde

Para 2050, el porcentaje de la población que vivirá en las ciudades será de casi el 70 %. Gran parte de este crecimiento se producirá en África y Asia. Conscientes de ello y del insustituible papel de la segunda naturaleza –esa que queda en las ciudades– para el bienestar de las personas y la estabilidad ambiental del planeta, la FAO junto con sus socios presentaron en septiembre de 2019 el proyecto de la Gran Muralla Verde para las ciudades.

El proyecto propone una extensión natural de la Gran Muralla Verde del Sahara y el Sahel para frenar el avance del desierto y contrarrestar el cambio climático.

La iniciativa implicará la creación de zonas verdes urbanas en territorios conquistados por el asfalto y el hormigón en las principales ciudades de África y Asia. Se pretende apoyar al menos a tres ciudades de cada uno de los 30 países de estos continentes situados en esta inmensa franja de tierra afectada por los monzones y muy amenazada climáticamente.

Para 2030, este ambicioso proyecto habrá ayudado a las ciudades a crear 500 000 hectáreas de nuevos bosques urbanos y a restaurar o mantener unas 300 000 ha de bosques naturales existentes en las ciudades del Sahel y Asia Central y en sus alrededores.

No se trata de construir parques, sino pequeños remanentes de bosques naturales, a veces en pequeños fragmentos del territorio. Como microrreservas de naturalidad, proveerán de servicios ecosistémicos y ayudarán a equilibrar el anhelo de conexión con la biodiversidad que los ciudadanos tenemos.

Una Gran Muralla Verde para las ciudades. FAO

Un corazón arbolado para las ciudades

Estos grandes proyectos se apoyan en el árbol como elemento básico. La importancia de los árboles para las ciudades es enorme. Contribuyen a regular los microclimas urbanos, filtran la contaminación del aire, proporcionan sombra, absorben CO₂ y ayudan a prevenir inundaciones repentinas y extremos térmicos.

Representación gráfica del proyecto Bosque Metropolitano de Madrid. Madrid.es

Ciudades como Madrid se están reinventando constantemente y miran cada vez más hacia soluciones en verde para su insana configuración y dinámica. Un ejemplo es el reciente proyecto Bosque Metropolitano, que Madrid pretende implementar en los próximos años tras el lanzamiento de una atractiva convocatoria de propuestas.

El foco principal de bosques metropolitanos como el que se planea para Madrid es rentabilizar al máximo la periferia verde que rodea a las ciudades. Cinturones, anillos y conectores verdes. La idea es buena, lógica y práctica. Pero el desafío no está ahí, sino en el corazón de la ciudad, justo en el epicentro de la contaminación y del asfalto y justo donde vive la inmensa mayoría de la población.

El reto, de momento, apenas cuenta con propuestas valientes más allá de los llamativos bosques verticales o los bosques en miniatura del profesor japonés Miyawaki. Son brillantes pero puntuales contribuciones a un problema de salud global.

A Grande Prostituta

Fonte: aqui


Autores como Karl Kraus (Viena, 1874–1936) começaram desde cedo a perceber algo que destruiria o papel fundamental da Imprensa.

Já houve um tempo em que o jornalismo era incómodo. Era sinónimo de Informação, liberdade e pluralidade de pensamento e opinião, debate, espírito critico, divulgação literária, científica, Política, etc. Esse tempo morreu!

Os Meios de Comunicação Social (Média) tornaram-se principalmente negócios e instrumentos de propaganda. A Imprensa morreu, o ideal do “jornalista” é uma memória longínqua, as grandes investigações e até a defesa apaixonada de causas fazem parte de um passado distante.

Os Média formam um grupo que vive para propagar e difundir, não o que são as coisas ou o seu ponto de vista, mas aquilo que é a narrativa oficial, diabolizando tudo o que não segue o guião pré-escrito da realidade. São uma Máquina de Propaganda.

Subjugaram-se e/ou foram assimilados por interesses económicos, políticos e até culturais. A sua função é debitar de modo repetido determinadas mensagens e slogans para que o consumidor interiorize que ideias deve repetir e aceitar. A Sociedade da informação é agora a Sociedade da manipulação massiva.

Longe de servir de maneira desinteressada os ideais universais aos quais se arroga, a Imprensa propõe e reserva os seus favores àqueles que têm meios de os pagar e os pagam efectivamente.

Não se trata tanto do fim do ideal, e do domínio do real, mas do triunfo de um falso real, o real construído para consumo obrigatório.

O jornalismo está morto e os Media são a grande prostituta dos dias actuais!

sábado, 29 de agosto de 2020

Futures against futurisms



The Futures of Education Ideas LAB space is designed to highlight original scholarship and opinion pieces that bear on issues being examined within UNESCO’s Futures of Education initiative. The ideas expressed here are those of the authors; they are not necessarily those of UNESCO and do not commit the Organization.

When UNESCO launched the Futures of Education project, none of us imagined that the theme was going to have such an immediate and urgent relevance. The tsunami that we are experiencing will have unprecedented consequences in the field of education. It is necessary to prepare ourselves, with intelligence, with the strength of cooperation, with the open sharing of knowledge.


“Everyone is wrong about the future. We can only be certain about the present. But a person with no knowledge of the future cannot understand the meaning of the present.”
This is the reason for the Futures of Education initiative - trying to look to the future to understand the present and understand all that we have to do to overcome inequalities in education, inequalities that deepen other inequalities that make the world more fragile.
The Futures of Education initiative is not a futuristic exercise, like so many others that, in recent years, have been extraordinarily popular. Futurism has three major venerations: the digital, the artificial intelligence and the brain. No one should disregard the importance of these three topics. But we must look at them with caution, as a starting point and not, as so often happens, as a solution or, even worse, as the solution.
These futurisms are linked by a common denominator: they all announce the disintegration of the school, establishing a more individualized, a more private relationship with education.
The digital announces the possibility of an education made from home or other private locations.
Artificial intelligence announces, to quote the words of Laurent Alexandre, “a transhumanist school where it will be normal to modify the brains of students using the whole panoply of nano, bio, information and cognitive science (NBIC) technologies." 

It is worth remembering a text by Edgar Morin about the Earth system which I am adapting it to the Education system:


“When a system is unable to deal with its vital problems, it degrades, disintegrates, or else it is capable of creating a process of metamorphosis. The probable is disintegration. The improbable but possible is metamorphosis.”

For me, the future relies on the metamorphosis of the school. We need a deep change in the organization of the school and in curriculum. In the organization of the school space. In the organization of the school. In our conception of curriculum, pedagogy and learning. Metamorphosis is our way out, not disintegration.

Contrary to what happened throughout the 20th century, there will not be a single model of school. Therefore, it is worth talking about futures, diverse, plural, based on experiences and projects that, fortunately, already exist all over the world. It is in the strength of these experiences, in their capacity for sharing, for mutual inspiration, that the future of education will be.

And we can never forget that education needs to be a factor to fight inequalities, and not to create even more inequalities.

Instead of following the path of consumerism, we should remember Maxine Greene’s wise words, in her Presidential Address at the AERA meeting, in 1982:


For its part, neuroscience proposes, first, to personalize learning and, then, to optimize bio-electronically the brain.
In one way or another all these futurisms aim at the confinement of education within private spheres. 

As a consequence, as David Labaree argues, education tends to be re-established through a consumerist approach that undermines the role of schooling, a consumerist approach that constitutes the greatest danger for the future of schooling.
The current situation with the coronavirus crisis does nothing more than accentuate this trend. This must be a matter of great concern to us all.
“I cannot imagine a coherent sense of purpose in education if something common does not arise in a public space”.

The phrase is brilliant and calls attention to the concepts of common and public space. Perhaps we could add – a global common good.

What I am trying to say, to conclude, is that the future that interests me involves strengthening education as a global common good that arises in a public space. This common does not mean “uniformity”, but it refers to what enables “diverse human beings to act in common and to be recognized for what they do” (Maxine Greene).

The withdrawal of education in private spheres is not a solution. The two words that interest me are diversity and cooperation: the diversity of futures and the cooperation that allows us to act in common.

Schools must experiment with new ways of organizing space and time, the work of teachers and students. The curriculum must be centered on a planetary consciousness, a curriculum of the world’s intelligence.

We are all part of the same humanity, and only a global citizenship, a global responsibility for education will allow us to find the paths of the future. In diversity, in cooperation, we strengthen education as a global common good.



António Nóvoa is Ambassador of Portugal to UNESCO, professor and former rector of the University of Lisbon, as well as a member of the International Commission on the Futures of Education.

segunda-feira, 24 de agosto de 2020

Giannutri Soft Bottoms: from exploration to conservation

Giannutri Soft Bottoms: from exploration to conservation from Davide De Benedictis on Vimeo.

English subtitles - Subtítulos en español - Hrvatski titlovi - ΕΛΛΗΝΙΚΟΙ ΥΠΟΤΙΤΛΟΙ

Bottom trawling is the most common and destructive fishing practices in the Mediterranean Sea.
Bottom trawling represents a major threat to the seafloor ecosystem. Yet soft bottoms are not desolate stretches of sand but complex ecosystems, populated by organisms that are fundamental to the conservation of fish stocks.

Giannutri island, part of the Tuscan Archipelago National Park, is a good example of intact marine environments. The fishing ban up to three miles has preserved intact deep habitats and the particular morphology of the island's seabed allows divers to reach the "twilight zone" (i.e. he bathymetric range between 50 and 120 meters.) in a rather simple way.

Trimix, DPVs and rebreathers are perfect tools for observing still extremely intact deep environments with less invasiveness. These protected areas suggests how protection, if properly managed, can effectively maintain integrity in environments that host hundred or thousands years old organisms and provide us with natural laboratories where we can study what these environments would be like if they had not been damaged by human activities.

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La pesca de arrastre es la más común y destructiva de las prácticas pesqueras en el Mar Mediterráneo.
Estas prácticas representan la mayor amenaza a todo el ecosistema del fondo marino. Ya que los fondos blandos no son extensiones desoladas de arena, sino ecosistemas complejos, poblados de organismos fundamentales para la conservación de las reservas ícticas.

La isla de Giannutri, parte del Parque Nacional del Archipiélago Toscano, es un buen lugar para observar ambientes marinos intactos. La prohibición de la pesca hasta las tres millas de la costa junto con la particularidad de sus fondos, permiten a buceadores la fácil exploración de sus fondos blandos de la zona mesofótica, o bien, la franja batimétrica entre los 60 y los 120m de profundidad.

Las mezclas de gases, los torpedos y los rebreather, son instrumentos perfectos y menos invasivos para la observación de ambientes profundos extremadamente intactos. Estas áreas protegidas sugieren como la protección, si bien gestionada, puede efectivamente mantener la integridad de ambientes que albergan organismos de cientos o miles de años y proporcionarnos con laboratorios naturales donde estudiar el aspecto de estos ambientes, como si no hubieran estado dañados por las actividades humanas.

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La pesca a strascico è il tipo di pesca più distruttivo e praticato nel Mediterraneo.
Gli organismi presenti sui fondi mobili sono fortemente minacciati da questa attività. Eppure questi ambienti non sono distese desolate di sabbia ma degli ecosistemi complessi, popolati da organismi fondamentali per la conservazione degli stock ittici.

Nel Parco nazionale Arcipelago Toscano, l'isola di Giannutri, è perfetta per osservare degli ambienti marini intatti. Il divieto di pesca fino a tre miglia dalla costa e la peculiarità dei suoi fondali, permettono ai subacquei di esplorare facilmente i fondi mobili della zona mesofotica; ovvero nella fascia batimetrica tra i 60 e i 120 metri.

Miscele ternarie, scooter e rebreather sono strumenti perfetti per osservare con la minima invasività ambienti profondi ancora estremamente integri. Queste aree protette ci suggeriscono come la protezione, se adeguatamente gestita, possa effettivamente mantenere intatti ambienti che ospitano organismi secolari o millenari ed avere a disposizione dei laboratori naturali dove studiare come dovrebbero essere gli ambienti se non fossero stati danneggiati dall'attività dell’uomo.

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Subtítulos: Carla Huete Stauffer
titlovi: Bruna Petani
Υπότιτλοι: M. Rakka and G. Rakkas
Cover photo: Marco Bartolomucci

Short bibliography: https://bit.ly/2zOH96R

sábado, 22 de agosto de 2020

Sem medidas efectivas, vamos continuar a ter “piroverões”



Os culpados são todos os governos que temos tido, particularmente a partir da extinção dos Serviços Florestais. Porém, todos esses governantes, não só não assumem o que fizeram, como não são capazes de admitir o erro e, no mínimo, criarem novamente os Serviços Florestais.


O Governo do Líbano foi avisado, até por escrito, de que havia o risco do que ocorreu. Depois, demitiram-se como se isso fosse a condenação que mereciam pela mortalidade e destruição de que foram culpados. Por cá temos a tragédia dos anuais Verões com incêndios florestais devastadores e mortíferos, apesar de há mais de 40 anos termos (eu e outros) alertado, muitas vezes, no que estavam a transformar o nosso país, particularmente as regiões Norte e Centro: numa pira contínua de lenha altamente inflamável, isto é, eucaliptal (produtos aromáticos voláteis e altamente incandescentes) e pinhal (resina, volátil e altamente incandescente) intensivos, contínuos e contíguos. Mostrei isso de helicóptero a um Presidente da República (Mário Soares). Não valeu de nada.

Em vez de travarem ou obrigarem a uma arborização cuidada e ordenada, fizeram ainda pior: extinguiram os Serviços Florestais. Assim, deixou de haver qualquer entidade competente para regularizar e não deixar arborizar da maneira desmesurada e contínua, como aconteceu durante estas dezenas de anos. Por outro lado, nos Serviços Florestais havia os guardas florestais que viviam no meio rural. Eram vigilantes permanentes e conheciam bem a região onde circulavam. Podia haver incêndios, mas nunca foram tão devastadores e mortíferos como os actuais.

Os culpados são todos os governos que temos tido, particularmente a partir da extinção dos Serviços Florestais. Porém, todos esses governantes, não só não assumem o que fizeram, como não são capazes de admitir o erro e, no mínimo, criarem novamente os Serviços Florestais. Além disso, muito do património construído (particularmente casas florestais) ainda existe, embora a maioria bastante delapidado.

Enquanto não se tomarem medidas efectivas, vamos continuar a ter “piroverões” (pyra = fogueira) e mortes, por termos uma ignisilva (igneus = fogo; silva = floresta) contínua e contígua. 

Além dessas medidas, é fundamental também acabar com os “pirotelejornais”. Quando há incêndios, já vi telejornal inteiro com imagem de fundo de um pavoroso incêndio. Além de absurdo, é de uma tremenda falta de ética. Sabemos que não se noticiam suicídios mostrando imagens, por poderem levar à tentativa de suicídio de pessoas fragilizadas ou com essa tendência. Todos nós sabemos que existem incendiários: uns doentes (pirómanos) e outros por interesse ou vingança estúpida.

Há já muitos anos, quando ainda dava aulas (tenho 86 anos), numa altura de elevado número de fogos florestais de um piroverão, fui, uns dias, com alunos meus para a parte alta da serra da Estrela, de ampla visão panorâmica. Numa noite, depois de assistirmos a um desses pirotelejornais, fomos para cima de um rochedo observar o horizonte. Passado pouco mais de uma hora, começaram a surgir incêndios no horizonte. Foram cerca de meia dúzia, durante as horas que ali estivemos.

O espectáculo desses pirotelejornais é vergonhoso, particularmente as reportagens dos repórteres locais, pois estes “jornalistas” têm imensa preocupação em estarem a mostrar imagens dos incêndios enquanto falam e, muitas vezes, até parece estar a relatar um jogo de futebol. Com os noticiários das estações de rádio, também há uma enorme falta de ética e profissionalismo. Há uns anos, no início de um mês de Abril excepcionalmente quente, no noticiário das 5 da manhã da Antena 1, ouvi o locutor anunciar que o dia iria ser novamente quente como o dia anterior, “mas os incêndios ainda não começaram”. Prefiro não qualificar!...

Por outro lado, nestes noticiários (televisão e rádio), os entrevistados são sempre os mesmos: ministros; secretários de Estado; autarcas; comandantes de bombeiros e quejandos. Este ano até ouvi o Presidente da República afirmar que os pavorosos incêndios na região de Oleiros resultaram de falta de vigilância por causa do confinamento a que a actual pandemia obriga. Felizmente, a população portuguesa não é imbecil, como muitas vezes querem fazer transparecer as desculpas apresentadas pelos entrevistados nestes show offs televisivos.

Deviam era anunciar o número de vítimas mortais que os piroverões já provocaram nestes últimos 40 anos, muitos dos quais bombeiros voluntários, pois faltam os profissionais que conheciam o terreno e sabiam combater fogos florestais, que eram os técnicos e guardas florestais. Além disso, os guardas florestais apercebiam-se das pessoas que circulavam pelas florestas e baldios. Assim, havia muitíssimo menos fogos postos por incendiários e por pirómanos.

Infelizmente, vamos continuar com piroverões, plenos de fogos florestais, mortes e enormes despesas, muito superiores à de uns Serviços Florestais bem estruturados e um país ruralmente ordenado.

Finalmente, com tantos incêndios florestais e sem Serviços Florestais com capacidade de rearborizar ordenadamente, as regiões montanhosas do país, estão a transformar-se em desertos de rocha nua, por erosão pluviosa, com consequente arrastamento de solos, como já é visível, particularmente no Norte e Centro do país.

Biólogo

sexta-feira, 21 de agosto de 2020

O fim da ingenuidade

Helena Gouveia

Todos têm direito a ter a sua opinião, mas não a incentivar o crime e a violência. Fazer apologia ao crime não é ter opinião diferente. É fazer apologia ao crime. E isso não pode ser tolerado.


O discurso político português atual reduz-se a uma batalha de memes e ameaças nas redes sociais, de grupos no Whatsapp e no Telegram, um caldinho de (des)informação não mediada que alimenta ressentimentos, ódio, discurso anti-ciência, teorias da conspiração, projetos autoritários e obscurantismo religioso, ou seja: o solo fértil para a violência. Porque as palavras não são apenas palavras, elas constroem o real.

Na Alemanha, em 2015 Henriette Reker foi esfaqueada quase até à morte na véspera das eleições autárquicas de Colónia, que viria a vencer. Dois anos depois o presidente da câmara de Altena, o democrata-cristão Andreas Hollstein, foi igualmente esfaqueado, tendo sobrevivido. Já a deputada trabalhista britânica Jo Cox, em 2016, e o alemão Walter Lübcke em 2019 morreram às mãos de nacionalistas. Em Março de 2019 51 pessoas foram mortas e 49 ficaram feridas no massacre de Christchurh na Nova Zelândia, massacre transmitido em direto no Facebook. O que têm em comum estes crimes, que não são uma listagem exaustiva? Todos são da responsabilidade de supremacistas brancos. E tiveram lugar não sem antes se ter criado um ecossistema propício ao crescimento das ervas daninhas que sufocam a democracia.

Pensar, num mundo hiperconectado, que este ódio não se propagaria a Portugal, é ser-se ingénuo ou optar por deliberadamente fazer vista grossa. Em entrevista recente ao “Público”, Álvaro Vasconcelos, do Instituto de Estudos Estratégicos e Internacionais de Lisboa, considera que se ultrapassou uma linha vermelha e que o “discurso racista do Chega na Assembleia da República criou as condições políticas” para a escalada que estamos a assistir. “O discurso racista mata, é violência e foi-se banalizando em Portugal, foi assumido pelo Chega, teve a cumplicidade de muita gente da sociedade portuguesa, sem que as instituições da República fizessem um repúdio frontal”.

O principal partido da oposição, leviano, flirta com a possibilidade de alianças eleitorais em vez de uma defesa inequívoca dos valores democráticos. Sendo Rui Rio um germanófilo vale a pena apontar-lhe a posição da chanceler alemã nesta matéria e recordar-lhe uma frase de Bismarck: “uma leviandade pode conduzir a um desastre”.

Chegou o momento de ficarmos preocupados. Primeiro, porque há um alinhamento de conveniência de vários movimentos e grupos de extrema-direita. Segundo, porque existe uma máquina bem oleada e com recursos financeiros, mais do que a turba que vocifera em caps lock e é incapaz de escrever em português escorreito, deve inquietar-nos o facto da extrema-direita portuguesa ser hoje mais instruída, bem-pensante e de estratos sociais mais elevados. Terceiro, porque a luta política da extrema-direita não é leal, alimenta-se daquilo que Eliane Brum tem vindo a definir como “autoverdade”: os factos não importam, verificar os factos também não interessa, o que importa é a “autenticidade” com que se dizem as mais escabrosas mentiras.

Todos têm direito a ter a sua opinião, mas não a incentivar o crime e a violência. Fazer apologia ao crime não é ter opinião diferente. É fazer apologia ao crime. E isso não pode ser tolerado.

Há momentos na história em que o populismo autoritário é “fashion”, há momentos na história em que alguns líderes parecem conversar diretamente com o Estado Maior do Céu e anunciam que o Espírito Santo lhe sussurrou ao ouvido que eram os “escolhidos”, nós sabemos como acaba a história. A complacência dos poderes públicos e do espaço mediático em relação ao Chega contribui para um sentimento de impunidade a grupos marcadamente racistas, xenófobos, com ideologias ligadas ao nazismo, para praticar lógicas de intimidação.

Mais do que ficar preocupados, ou esperar por assassinatos políticos, este é o momento para os democratas de direita e de esquerda fazerem as suas opções. O silêncio não é uma.

quinta-feira, 20 de agosto de 2020

Greta Thunberg: "Após dois anos de greves estudantis, o mundo continua em estado de negação"

Fonte: aqui

Na véspera do encontro com Angela Merkel para lhe entregarem as 125 mil assinaturas da carta aberta aos líderes da UE, Greta Thunberg e outras ativistas voltam a criticar a inação dos governos face à dimensão da crise climática. Artigo publicado no Guardian.

Na quinta-feira, 20 de Agosto, terão decorrido exatamente dois anos desde a primeira greve climática estudantil. Olhando para trás, já muito aconteceu. Muitos milhões saíram à rua para se juntarem à luta de décadas pelo clima e pela justiça ambiental. E a 28 de Novembro de 2019, o Parlamento Europeu declarou uma "emergência climática e ambiental
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".

Mas nestes últimos dois anos, o mundo também emitiu
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 mais de 80 gigatoneladas de CO2. Temos assistido a catástrofes naturais contínuas em todo o mundo: incêndios, ondas de calor, inundações, furacões, tempestades, degelo do permafrost e colapso de glaciares e ecossistemas inteiros. Muitas vidas e meios de subsistência foram perdidos. E isto é apenas o começo.

Hoje, líderes em todo o mundo estão a falar de uma "crise existencial". A emergência climática é discutida em inúmeros painéis e cimeiras. Fazem-se compromissos, proferem-se grandes discursos. No entanto, quando se trata de agir
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, ainda estamos num estado de negação. A crise climática e ecológica nunca foi tratada uma única vez como uma crise. O fosso entre o que precisamos de fazer e o que realmente está a ser feito aumenta a cada minuto. Na verdade, perdemos mais dois anos cruciais para a inação política.

No mês passado, mesmo antes da cimeira do Conselho Europeu, publicámos uma carta aberta
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 com exigências aos líderes da UE e do mundo. Desde então, mais de 125.000 pessoas já assinaram esta carta. Amanhã vamos encontrar-nos com a chanceler alemã, Angela Merkel, e entregar a carta e as exigências, assim como as assinaturas.

Diremos a Merkel que ela tem de enfrentar a emergência climática - especialmente porque a Alemanha detém agora a presidência do Conselho Europeu. A Europa tem a responsabilidade de agir. A UE e o Reino Unido são responsáveis por 22% das emissões globais
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 acumuladas no passado, apenas atrás dos Estados Unidos. É imoral que os países que menos fizeram para causar o problema estejam a sofrer primeiro e pior. A UE tem de agir agora, tal como se comprometeu a fazer no acordo de Paris.

As nossas exigências incluem acabar com todos os investimentos e subsídios aos combustíveis fósseis, desinvestir dos combustíveis fósseis, tornar o ecocídio um crime internacional, conceber políticas que protejam os trabalhadores e os mais vulneráveis, salvaguardar a democracia e estabelecer orçamentos anuais e vinculativos de carbono baseados na melhor ciência disponível.

Compreendemos que o mundo é complicado e que o que estamos a pedir pode não ser fácil ou pode parecer irrealista. Mas é muito mais irrealista acreditar que as nossas sociedades seriam capazes de sobreviver ao aquecimento global para o qual estamos a caminhar - bem como a outras consequências ecológicas desastrosas de fazer tudo como até aqui. Vamos inevitavelmente ter de mudar profundamente, de uma forma ou de outra. A questão é: as mudanças serão feitas nos nossos termos, ou nos termos da natureza?

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, os líderes mundiais comprometeram-se a manter o aumento da temperatura média global muito abaixo de 2ºC, e a ambicionar 1,5ºC. As nossas exigências demonstram o que esse compromisso significa. No entanto, isto é apenas o mínimo do que tem de ser feito para cumprir essas promessas.

Portanto, se os líderes não estiverem dispostos a fazer isto, terão de começar a explicar porque estão a desistir do acordo de Paris. A desistir das suas promessas. A desistir das pessoas que vivem nas áreas mais afetadas. A desistir das hipóteses de entregarem um futuro seguro aos seus filhos. A desistir sem sequer tentar.

A ciência não diz a ninguém o que fazer, limita-se a recolher e apresentar informações verificadas. Cabe-nos a nós estudar e ligar os pontos. Quando se lê o relatório do IPCC SR1.5 (link is external)
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 sobre a lacuna de produção, bem como o que os líderes realmente subscreveram no acordo de Paris, vemos que a crise climática e ecológica já não pode ser resolvida dentro dos sistemas atuais. Mesmo uma criança pode ver que as políticas de hoje em dia não se conjugam com a melhor ciência atualmente disponível.

Precisamos de acabar com a destruição, exploração e destruição contínua dos nossos sistemas de suporte de vida e avançar para uma economia totalmente descarbonizada, centrada no bem-estar de todas as pessoas, da democracia e do mundo natural.

Para termos uma hipótese de nos mantermos abaixo de 1,5ºC de aquecimento, as nossas emissões precisam de começar imediatamente a reduzir-se rapidamente para zero e depois para valores negativos. Isso é um facto. E como não temos todas as soluções técnicas necessárias para o conseguir, temos de trabalhar com o que temos hoje à nossa disposição. E isto tem de incluir deixar de fazer certas coisas. Isso também é um facto. No entanto, é um facto que a maioria das pessoas se recusa a aceitar. Só a ideia de estarmos numa crise da qual não podemos sair comprando, construindo ou investindo parece provocar uma espécie de curto-circuito mental coletivo.

Esta mistura de ignorância, negação e inconsciência está no cerne do problema. Assim como está, podemos ter tantas reuniões e conferências climáticas quantas quisermos. Elas não conduzirão a mudanças suficientes, porque a vontade de agir e o nível de consciência necessário ainda não estão à vista. A única forma de avançar é a sociedade começar a tratar a crise como uma crise.

Ainda temos o futuro nas nossas próprias mãos. Mas o tempo está a escapar-nos rapidamente por entre os dedos. Ainda podemos evitar as piores consequências. Mas para isso, temos de enfrentar a emergência climática e mudar os nossos caminhos. E essa é a verdade incómoda a que não podemos escapar.


Greta Thunberg é uma ativista ambiental de 17 anos da Suécia. Este artigo foi escrito em conjunto com as jovens ativistas do clima Luisa Neubauer da Alemanha, Anuna de Wever da Bélgica, e Adélaïde Charlier da Bélgica. Artigo publicado no Guardian a 19 de agosto de 2020. Traduzido por Luís Branco para o esquerda.net.

terça-feira, 11 de agosto de 2020

A economista que defende uma mudança radical do capitalismo para o mundo pós-pandemia

Fonte: aqui


Mariana Mazzucato é considerada uma das economistas mais influentes dos últimos anos. E existe algo que ela quer ajudar a consertar: a economia global.

"Admirada por Bill Gates, consultada por governos, Mariana Mazzucato é a especialista com quem outras pessoas discutem por sua conta e risco", escreveu a jornalista Helen Rumbelow no jornal britânico The Times, em um artigo de 2017 intitulado "Não mexa com Mariana Mazzucato, a mais assustadora economista do mundo".

Para Eshe Nelson, da publicação especializada Quartz, a economista ítalo-americana não é assustadora, mas "franca e direta, a serviço de uma missão que poderia salvar o capitalismo de si mesmo".

O jornal The New York Times a definiu como "a economista de esquerda com uma nova história sobre o capitalismo", em 2019. Em maio deste ano, a revista Forbes a incluiu no relatório: "5 economistas que estão redefinindo tudo. Ah, sim, e elas são mulheres".

"Ela quer fazer com que a economia sirva às pessoas, em vez de focar em sua servidão", escreveu o colunista Avivah Wittenberg-Cox.

O valor e o preço

Mariana Mazzucato é professora de Economia da Inovação na University College London, na Inglaterra, onde também é diretora-fundadora de um instituto de inovação na mesma universidade. Também é autora do livro O Estado empreendedor: Desmascarando o mito do setor público vs. setor privado.

O Papa Francisco, com as vestimentas papais, senta em uma cadeira e sorriDireito de imagemGETTY IMAGES
Image caption'A visão da economista Mariana Mazzucato é interessante para o futuro econômico', escreveu o papa Francisco em março

O trabalho de Mazzucato teve inclusive um impacto fora dos círculos dos economistas. "No futuro econômico, a visão da economista Mariana Mazzucato, professora da University College London, é interessante. Acho que ela ajuda para pensar no futuro", escreveu o papa Francisco, em março, em uma carta dirigida a Roberto Andrés Gallardo, presidente do Comitê Pan-Americano de Juízes para os Direitos Humanos.

Mazzucato acredita que o capitalismo pode ser orientado para um "futuro inovador e sustentável que funcione para todos nós", diz a organização Ted, que promoveu três palestras com ela.

De fato, Mazzucato considera que a crise desencadeada pela pandemia de covid-19 é uma oportunidade de "fazer um capitalismo diferente". Ela fala há anos sobre a importância dos investimentos do Estado nos processos de inovação.

Um de seus objetivos é acabar com o mito de que o Estado é uma entidade burocrática que simplesmente promove a lentidão. Outro é demonstrar que na economia "o valor não é apenas o preço".

A BBC News Mundo, serviço em espanhol da BBC, entrevistou Mariana Mazzucato. Confira a seguir os principais trechos.

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BBC News Mundo - Você já chegou a declarar: 'Não podemos voltar à normalidade. O normal é o que nos levou não apenas a este caos, mas também à crise financeira e à crise climática'. Essas palavras têm um significado especial para a América Latina, uma região com alto nível de desigualdade e pobreza, que luta contra as mudanças climáticas e com muitas de suas comunidades atingidas pela pandemia de coronavírus. Como podemos evitar voltar à normalidade pré-pandemia? Por que as pessoas não deveriam querer voltar a isso?

Mariana Mazzucato - A crise nos mostrou as deficiências na capacidade dos Estados e também que a maneira como vemos o papel do Estado no último meio século foi completamente inadequada.

Desde a década de 1980, os governos foram instruídos a se sentarem no banco traseiro para permitir que as empresas administrem (a economia) e criem riqueza. O Estado só poderia intervir para resolver problemas eventuais. O resultado é que os governos nem sempre estão adequadamente preparados e equipados para lidar com crises como a pandemia de covid-19 ou a emergência climática. Ao se presumir que os governos precisam esperar até que ocorra um grande choque sistêmico para agir, são tomadas medidas insuficientes.

Nesse processo, as instituições essenciais que fornecem bens e serviços públicos de maneira mais ampla (como o Serviço Nacional de Saúde no Reino Unido, que teve cortes de verbas de US$ 1 bilhão desde 2015) ficam enfraquecidas. As medidas de austeridade impostas após a crise financeira de 2008 foram o oposto do investimento necessário para aumentar a capacidade do setor público e, assim, prepará-lo para o próximo choque do sistema.

Na América Latina, é fundamental que a agenda se concentre na criação e na redistribuição de valor.

Homem com as mãos na cabeça, com números e gráficos econômicos de fundoDireito de imagemGETTY IMAGES
Image captionPara Mazzucato, é essencial aprender com os erros cometidos após a crise financeira de 2008

Altos níveis de desigualdade e pobreza significam que existem populações vulneráveis ​​com potencial para enfrentar enormes dificuldades econômicas no contexto de uma crise como a que estamos enfrentando agora. E, para agravar ainda mais as coisas, as economias latino-americanas são caracterizadas por enormes setores informais. Em todo o mundo, incluindo a América Latina, Estados despreparados gastam menos recursos para financiar serviços públicos. Além disso, eles também têm menos opções para ajudar o setor informal, o que é desastroso para as populações vulneráveis.

Portanto, os Estados devem criar valor investindo e inovando para encontrar novas maneiras de fornecer serviços públicos a populações vulneráveis ​​na economia informal. Quando os Estados ficam em segundo plano e não se preparam para crises (o que aconteceu em muitos países, não apenas na América Latina), sua capacidade de oferecer serviços públicos é severamente prejudicada.

Mas esses serviços públicos devem fazer parte de um sistema de inovação: cidades verdes e crescimento inclusivo exigem inovação social e tecnológica. As tendências de desindustrialização na região criam dificuldades adicionais. Os Estados não têm capacidade para exigir que os produtores locais aumentem a criação de bens necessários para enfrentar a crise (por exemplo: suprimentos hospitalares), o que os obriga a depender do mercado internacional em colapso para acessar esses bens.

dois homens de máscaras carregando sacos de alimentos na ruaDireito de imagemGUILLERMO LEGARIA/GETTY IMAGES
Image captionVários setores econômicos da América Latina sofreram as consequências de medidas de confinamento para impedir a disseminação do coronavírus

BBC News Mundo - Você disse que 'a crise da covid-19 é uma oportunidade de criar um capitalismo diferente'. O que isso quer dizer? O que esta crise está nos dizendo sobre o sistema atual que outras crises não nos disseram?

Mazzucato - Há uma "tripla crise do capitalismo" acontecendo. Uma crise de saúde: a pandemia global confinou a maioria da população mundial, e está claro que somos tão vulneráveis ​​quanto nossos vizinhos, local, nacional e internacionalmente.

Uma crise econômica: a desigualdade é uma causa e uma consequência da pandemia. A crise da covid-19 está expondo ainda mais falhas em nossas estruturas econômicas. A crescente precariedade do trabalho é uma delas. Pior ainda, os governos estão agora emprestando para empresas em um momento em que a dívida privada é historicamente alta, enquanto a dívida pública tem sido vista como um problema na última década de austeridade. Além disso, um setor de negócios excessivamente 'financeirizado' tem desviado o valor da economia.

A terceira crise é climática: não podemos voltar aos 'negócios de sempre'. No início deste ano, antes da pandemia, a mídia estava cheia de imagens aterrorizantes de bombeiros sobrecarregados (tentando apagar incêndios), e não de profissionais de saúde.

Agente de saúde medindo temperatura de uma mulherDireito de imagemEPA
Image captionSegundo Mazzucato, o atual modelo de capitalismo apresenta problemas que precisam ser resolvidos diante da crise de saúde dos coronavírus

BBC News Mundo - O capitalismo como o conhecemos pode sobreviver? Ele deve ser salvo?

Mazzucato - Essa crise e a recuperação de que precisamos nos dão a oportunidade de entender e explorar como fazer o capitalismo de maneira diferente. Isso justifica repensar para que servem os governos: em vez de simplesmente corrigir as falhas de mercado quando elas surgirem, elas devem avançar ativamente para moldar e criar mercados para enfrentar os desafios mais prementes da sociedade.

Eles também devem garantir que as parcerias estabelecidas com empresas, envolvendo fundos governamentais, sejam motivadas pelo interesse público, e não pelo lucro. Quando empresas privadas pedem resgates para os governos, devemos pensar no mundo que queremos construir para o futuro e na direção da inovação que precisamos alcançá-lo, e, com base nisso, adicionar condições que beneficiem o interesse público, não apenas o privado. Isso garantirá a direção da viagem que queremos: verde, sustentável e equitativa.

Quando as condicionalidades são bem-sucedidas, elas alinham o comportamento corporativo às necessidades da sociedade. No curto prazo, isso se concentra na preservação das relações de trabalho durante a crise e na manutenção da capacidade produtiva da economia, evitando a extração de fundos para os mercados financeiros e a remuneração de executivos. A longo prazo, trata-se de garantir que os modelos de negócios levem a um crescimento mais inclusivo e sustentável.

bombeiros da Austrália tentando apagar incêndio florestalDireito de imagemGETTY IMAGES
Image captionNo final de 2019 e no início deste ano, a Austrália passou por uma onda de calor extrema que causou milhares de incêndios florestais
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Papa

Em 31 de março, em sua conta no Twitter, Mazzucato reagiu às palavras do papa Francisco sobre seu livro: "Estou profundamente honrada pelo papa ter lido meu livro O valor de tudo: criar e absorver a economia global e por concordar que o futuro — especialmente pós-covid-19 — tem a ver com uma repriorização de 'valor 'acima' preço'".

A especialista disse à BBC News Mundo que ela foi convidada a participar de uma comissão do Vaticano focada na economia no âmbito da pandemia da covid-19 e nos contou sobre essa experiência: "Fornecemos relatórios semanais ao papa e à Diretoria do Vaticano, antes dos discursos semanais do papa, sobre aspectos-chave da resposta econômica à covid-19. É uma grande honra".

pessoas trabalhando em plantaçãoDireito de imagemREUTERS
Image captionEconomista acredita que os modelos de negócios que levam a "crescimento mais inclusivo e sustentável" devem ser priorizados

"Nosso instituto de pesquisa e inovação se junta ao grupo de trabalho de outras universidades, incluindo a Georgetown, nos Estados Unidos, e do World Resources Institute. Esses relatórios variam da economia política do alívio da dívida à reestruturação das relações econômicas público-privadas", prossegue.

Bem comum

"Nosso principal interesse é trabalhar com o Vaticano sobre como seu conceito de 'bem comum', do qual falamos em termos de 'valor público', pode ser usado para estruturar a forma de investimento e colaboração públicos e privados. Sem isso, corremos o risco de fazer o mesmo que aconteceu com a crise financeira de 2008: bilhões foram injetados sem afetar a economia real. A maior parte disso voltou ao setor financeiro e a crise seguinte começou a crescer", diz ela.

"Para construir um crescimento inclusivo e sustentável, precisamos de investimento público impulsionado pelo conceito de bem comum e novos tipos de relações público-privadas que são estruturadas sob condições que criam um ecossistema mais simbiótico e não-parasitário. E temos que trazer grupos de cidadãos e sindicatos para a mesa de discussão, para garantir que não apenas tenhamos uma transição mais justa, mas que também haja vozes diferentes para definir que tipo de sociedade queremos. Acredito que a energia renovada por trás dos movimentos sociais, como o Black Lives Matter, é um bom sinal de que haverá uma forte pressão para que nossas sociedades evoluam progressivamente. Se não o fizermos, perderemos."